Por Afdel Romero
Hermosillo, Sonora, septiembre 11 de 2020.- El sonido del claxon, el ruido de los carros y la gente, es opacado por un sonido poco peculiar, las melodías de un saxofón hacen que propios y extraños bajen sus ventanillas para escuchar esa música que sale del corazón.
Uriel Peñaloza Cruz pasó de tocar en bares, eventos privados y lugares de esparcimiento, a la calle; el cierre parcial de este tipo de lugares, por recomendación de las autoridades por el Covid 19, lo dejó sin empleo y lo obligó a buscar el recurso para su familia.
“Nos dejó sin opciones, sin lugares para gestionar nuestro diario. Hacía funciones en restaurantes, en el Centro de Hermosillo, en Catedral; arte callejero pero enfocado más al circo”, expresó.
Uriel es originario de la Ciudad de México y radica en Hermosillo desde hace casi cuatro años, pues fue en la ciudad de Sol donde encontró el amor.
