Ciudad Obregón, Son.; 27 de marzo de 2018.- Samantha partió la mañana del pasado sábado con la misión de anunciar a Dios en su destino y tras el accidente en el que murió, miles de personas se pusieron a orar por lo que la misión se cumplió más allá de lo esperado.
Esas fueron algunas de las palabras de Pedro, padre de Samantha, quien acompañado de su esposa y otros familiares, despidieron a la joven en la misa de cuerpo presente que ofició el catedral el obispo Felipe Padilla Cardona.
Mencionó que no era casualidad que en 20 años nunca hubiera pasado nada en una misión, que no era casualidad que de cinco camines solo uno se hubiera accidente y que entre tantos jóvenes solo ella se haya ido.
Su fe, dijo, lo hacía sentir que era el plan de Dios desde que les prestó a Samantha y aunque con dolor pero mucha confianza, como padres aceptaban ese plan.
La misa se llevó a cabo esta tarde y asistieron además de misioneros del grupo Sigma, estudiantes y maestros del Cbtis 37 donde la joven estudiaba.
Al terminar la misa, los jóvenes formaron un camino para dar paso al féretro mientras soltaban al cielo globos blancos como símbolo del eterno descanso de Samantha.
La joven cera cremada y la próxima semana se celebrarán una serie de misas en su memoria.
