Redes Sociales

Columnistas

Reconocer y sancionar la violencia vicaria

Publicado

el

Por Lourdes Encinas ( @lojesa en Twitter)


La violencia vicaria, o violencia por sustitución, es aquella en la que se busca dañar a una mujer a través de sus seres queridos, principalmente sus hijas e hijos.
Quién la ejerce es la pareja o expareja de la mujer, quien también puede utilizar a terceras personas para instrumentarla.


Se puede manifestar de varias formas, desde que el padre genere una animadversión en sus hijos hacia la madre, separarlos legal o ilegalmente de ella, hasta llegar al extremo de asesinarles.


El término de violencia vicaria fue acuñado por la psicóloga clínica argentina Sonia Vaccaro , quien la define como una violencia secundaria a la víctima principal, que es la mujer.
Es a la mujer a quien se quiere dañar y el maltratador se vale de lo que para ella es afectivamente más valioso.


Esto la diferencia de alienación parental y la convierte en un tipo de violencia de género que debe ser reconocida y sancionada como tal.


En México 12 estados ya legislaron en ese sentido y existe una iniciativa al respecto en la Cámara de Diputados.


En Sonora se acaba de aprobar en comisiones el dictamen para incluir la violencia vicaria dentro la Ley de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, que posteriormente llevará a realizar adecuaciones a los códigos Penal y Civil.


Esta iniciativa fue impulsada desde la sociedad civil, por mujeres como María Elena Ríos, integrante del Frente Nacional de Violencia Vicaria (FNVV) y que está dando una gran batalla para ayudar a madres que, como ella, están viviendo un proceso legal y personal muy difícil.
Dentro del Congreso del Estado, han recibido el apoyo de la diputada Alicia Gaytán, quien presentó formalmente la iniciativa, y esperamos que ya en el pleno cuente con el voto a favor del resto de legisladores.


Panorama nacional
Para contar con una aproximación sustentada en datos, el FNVV realizó la encuesta “Reconocimiento de la Violencia Vicaria en México” , con la participación de mujeres de todo el país, el resumen de los hallazgos es:

• En el 94% de los casos el generador de violencia cuenta con recursos que le permiten favorecerse de los procesos legales e impiden acceso inmediato a la justicia.

• El 76% de las mujeres que viven violencia vicaria han recibido amenazas por parte del agresor de no volver a ver a sus hijas e hijos.

• El 57% de las mujeres han sido denunciadas por violencia familiar teniendo ellas la guarda y custodia con el propósito de que las infancias queden al cuidado del agresor o algún familiar paterno.

• En el 62% de los casos el agresor ha simulado actos jurídicos o ha falsificado documentos para lograr la autorización legal de autoridades que favorezcan la retención u ocultamiento de los menores.

• El 81% de las mujeres que viven violencia vicaria han sido separadas de sus hijas e hijos, han sufrido una sustracción de menor.

• Únicamente el 39% de las mujeres que se encuentran sin sus hijas e hijos tienen algún tipo de convivencia vigilada y/o limitada con ellos.

• El 100% de las mujeres declaran haber sufrido algún tipo de violencia de parte del papá de sus hijas e hijos lo cual las motivó a terminar la relación y/o levantar una denuncia en contra del agresor.

https://tribunafeminista.org/2016/03/violencia-vicaria-las-hijas-y-los-hijos-victimas-de-la-violencia-contra-sus-madres/

http://www.congresoson.gob.mx/Organizacion/Nota?id=3564

https://www.fncvv.com/post/segunda-entrega-de-la-encuesta-nacional-reconocimiento-de-la-violencia-vicaria-en-m%C3%A9xico

Continuar Leyendo
Clic para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Columnistas

La responsabilidad social, más allá de un distintivo

Publicado

el

Sara Canchola
Consultora en Responsabilidad Social y Sostenibilidad
linkedin.com/in/sara-canchola
Twitter @sicanchola
https://www.facebook.com/sara.canchola.9
www.vinfidem.com.mx

Desafiando la Responsabilidad Social: ¿Estamos a la altura como ciudadanos y empresas?
Hace unos meses, me cuestionaban sobre el estancamiento del tema de responsabilidad social. Se analizaba acerca de las acciones que como ciudadanos podríamos emprender para fomentar entre el empresariado esta práctica, además de cómo identificar aquellas que la incorporan en su operación.


Desde mi perspectiva, resulta evidente que nos encontramos lejos de ser ciudadanos socialmente responsables, y aún más alejados de alcanzar a ser una ciudad sostenible. La base para construir una comunidad con estas características radica en que cada individuo asuma desde el principio su responsabilidad. Solo así podríamos aspirar a contar con empresas que operen bajo el prisma de la responsabilidad social. Sin embargo, no todo está perdido, siempre existirán personas que creemos en la persistencia de los valores, tanto en lo personal como en lo laboral.


A nivel global y nacional, se disponen de diversos programas a los cuales tanto individuos como empresas pueden acceder. Estos programas facilitan la evaluación del nivel de desarrollo operativo de una empresa, permitiendo a cada entidad elegir aquel que mejor se ajuste a su giro y a aquello que desea medir. Todos estos programas son beneficiosos y ofrecen un respaldo significativo, siempre y cuando se implementen de manera adecuada y se les dé un seguimiento y medición apropiados.


En toda empresa hay personas que aspiran a mejorar continuamente y que aportan buenas ideas para trascender, lo que por ende permite el desarrollo de lugar donde trabajan. Estas personas son las que descubren las oportunidades que existen en la implementación de los programas disponibles, garantizando que sean realmente beneficiosos tanto para el negocio como para todos los involucrados.


En esta ocasión particularmente les compartiré acerca del que promueve el Centro Mexicano para la Filantropía, el Distintivo de Empresa Socialmente Responsable, conocido como ESR. Seguramente muchos de ustedes podrán reconocer este distintivo a través de un logotipo que distingue y acompaña la marca de algunas empresas reconocidas.


El objetivo de este programa es distinguir públicamente a todas aquellas empresas que independientemente de su tamaño han obtenido este reconocimiento, al demostrar la integración de un sistema que evalúa los resultados de sus iniciativas en lo social, ambiental y gobernanza en su estrategia empresarial.


A pesar de que el número de empresas inscritas ha aumentado a 2,321, este valor sigue siendo significativamente bajo en relación con el total de negocios registrados por el INEGI, que asciende a 5,541,076. Esta cifra representa menos del 1% de los negocios en el país, indicando que aún existe un amplio margen de mejora en la adopción de prácticas empresariales socialmente responsables.


Desde mi punto de vista, para construir una ciudadanía y empresariado genuinamente responsables es primordial reconocer que la responsabilidad social va más allá de una presea o logotipo. Cada paso que demos a nivel personal, o acción que concretemos en el ámbito laboral, contribuirá en el tejido de una comunidad sostenible.


En medio de constantes desafíos, siempre habrá individuos que de forma comprometida abogaremos por valores perdurables, recordándonos que la persistencia en la promoción de la responsabilidad social es esencial para construir un futuro más ético y sostenible.

Sara Canchola

Consultora en Responsabilidad Social y Sostenibilidad

linkedin.com/in/sara-canchola

Twitter @sicanchola

www.vinfidem.com.mx



Continuar Leyendo

Columnistas

Cómo saber qué le duele a nuestra empresa

Publicado

el

Por Sara Canchola

¿Alguna vez han sentido que “se les hace bolas el engrudo”, o que de plano no logran ver avances?, entonces les recomendaría ampliamente que regresen a los básicos.


Con volver a lo básico me refiero a que encuentren el sentido por el que fue formada la empresa, cuáles han sido las metas que se plantearon de inicio y en cuánto tiempo debieron haber sido cumplidas, de acuerdo con las proyecciones que hicieron.


Es normal y está bien que las metas se vayan actualizando, sobre todo si ya las hemos alcanzado, porque recordamos que los negocios necesitan irse transformando según cambien las necesidades del mercado.


Para tener claridad en los objetivos y que estos sean coherentes con la filosofía de la empresa, podemos utilizar algunas herramientas muy fáciles que nos ayudarán a planear y a dirigir de mejor forma al equipo de trabajo que nos acompaña.


Algo básico y que si lo hacemos bien no falla, es el conocido análisis FODA, donde en cuadrantes podremos describir Fortalezas (F), Oportunidades (O), Debilidades (D) y Amenazas (A), con lo que nos estaremos evaluando de forma interna y externa.

Así pues, lograremos ver cuáles son las cosas que hacemos bien, aquello que “nos duele”, lo que es o pudiera ser un riesgo para la empresa, es decir, un reto por el que será necesario trabajar para tener resultados y soluciones favorables, principalmente al corto plazo y donde todos los elementos que resulten de este ejercicio sean tomados en cuenta para desarrollar estrategias y toma de decisiones.


Es muy importante considerar que para alcanzar los objetivos y metas debemos planear y ejecutar actividades que logren desarrollar fortalezas, resolver las debilidades, explorar y explotar las oportunidades, así como identificar los riesgos para minimizarlos.


Y aquí está el pero: el FODA no lo hace solo el dueño, líder o gerente sino las personas claves e involucradas en la organización, ya que ellos mismos deberán hacer todo lo posible para que se logre el cumplimiento de objetivos y metas, por lo tanto, tendrán claro que el éxito es que todos remen para el mismo lado.


Entiendo que a veces suponemos que no es necesario hacer este tipo de ejercicios, dado que la empresa tiene “trabajo” y sigue operando, (normalmente apagando fuegos, con los bomberazos a la orden del día), creyendo que no necesitan marcar objetivos.


Aquí va otro pero: al final de la jornada nadie sabe y nadie supo cuál es el objetivo por el que están trabajando o estresándose tanto, nadie les ha dicho hacia donde va la empresa, el departamento en el que trabajan o ellos mismos como colaboradores, es decir, no tienen trazada la ruta.


Todo se puede mejorar, siempre hay herramientas que podemos usar para mejorar cada día y enderezar el camino.
¡Ánimo!

Continuar Leyendo

Columnistas

Argentina: Una coyuntura crítica para las elecciones de 2023 y un punto de inflexión para el futuro.

Publicado

el

Por: Abraham Sierra

Argentina se encuentra en un momento crítico de su historia. Las elecciones presidenciales de 2023 se han convertido en una confrontación épica entre dos fuerzas opuestas, lo que indica un cambio importante en el rumbo del país. Ante desafíos internos y una situación económica precaria, los argentinos deben elegir entre mantener las políticas actuales o avanzar hacia nuevos horizontes.

La identidad de la nación ha sido moldeada por numerosas luchas a lo largo de su historia. Una de las más controvertidas y violentas fue la Batalla de las Malvinas en 1982, en la que los argentinos se defendieron valientemente de los reclamos británicos sobre las Malvinas, un territorio que alguna vez les había pertenecido. Esta hazaña heroica simboliza el deseo de recuperar la soberanía perdida.

Hoy, Argentina está atrapada en una lucha interna que ocurre una vez cada cuatro años: las elecciones presidenciales. Todo el poder político se concentraba en la simbólica Casa Rosada, donde miles de ciudadanos debían tomar decisiones críticas. ¿Deberíamos continuar con las políticas actuales que han traído consecuencias agridulces a este país, o arriesgarnos a seguir un camino desconocido?

El actual presidente Alberto Fernández llegó al poder en diciembre de 2019 con la esperanza de lograr un cambio. Pero su mandato ha sido difícil y controvertido, lo que ha socavado la confianza inicial de la gente en él.

Pero Argentina enfrenta una crisis más profunda. La inflación se ha convertido en un monstruo insaciable, que devora los ahorros de la gente, erosiona la confianza en la moneda local y provoca que el peso argentino se deprecie incontrolablemente. El gobierno ha introducido varias medidas para afrontar la crisis, pero continúa el debate sobre su eficacia y sus consecuencias a largo plazo. Además, Argentina ha estado tambaleándose ante el turbulento telón de fondo de América Latina.

Los recientes golpes de estado en Bolivia y Perú han desestabilizado la región y derrocado presidentes. Los argentinos observan con miedo e impaciencia, preguntándose si su país sería el siguiente en la lista de tragedias. ¿Volverán los fantasmas del pasado que amenazaron con hundir al país en la incertidumbre y el caos? Las elecciones de 2023 son un punto de inflexión para Argentina.

De las y los candidatos, Sergio Massa (peronista) y Javier Miller (liberal), encarnan el debate entre la continuidad del gobierno en la izquierda y la búsqueda de un cambio radical en la derecha. Las tensiones y la polarización política han alcanzado un punto álgido, y cada semana previa a las elecciones se convierte en un campo de batalla que decidirá el destino del país.

El 22 de octubre, miles de personas asumirán el papel de protagonistas de este drama político durante las elecciones generales de Argentina. Tendrán que elegir entre apoyar al gobierno que los está dirigiendo actualmente o hundirse en el abismo de la incertidumbre en busca de nuevas esperanzas. Será un momento trascendental que marcará un punto de inflexión en la historia de Argentina y encenderá las llamas del cambio. A Argentina le espera un momento decisivo.

Las elecciones de 2023 son una oportunidad única para pasar una nueva página en la historia y establecer una dirección política clara. El destino del país está en juego y los ciudadanos deben tomar una decisión acertada para mantener las políticas actuales o realizar cambios significativos. El resultado tendrá consecuencias no sólo en Argentina, sino en toda la región.

Continuar Leyendo

Tendencia